
Conferencia – LOS CAMPOS DE VUELO DE ALCALÁ DE HENARES (1910-1969)
Siguiendo con nuestro plan de conferencias previstas para este 2026, el próximo sábado día 20 de junio como siempre a las 12:00 horas en el Salón de Actos (acceso libre hasta completar aforo) del Hangar 1 podremos asistir a la
CONFERENCIA
“LOS CAMPOS DE VUELO DE ALCALÁ DE HENARES (1910-1969)”
BALTASAR BERMEJO REDONDO
Nacido en 1962 en Navalmoral de la Mata (Cáceres).
En 1971 establece su residencia en Alcalá, considerándose alcalaíno de adopción.
Su vocación aeronáutica le lleva a ingresar en la Escuela de Especialistas del Ejército del Aire en 1981, y en 2020, tras cuarenta años de servicio, con el grado de Teniente Coronel, pasa a situación de Reserva.
Ha estado destinado en diferentes unidades aéreas de la Base de Torrejón (406 Escuadrón, Ala 12, Agrupación Base, CLOIN y CAOC) en Madrid (Cuartel General EA y Ministerio de Defensa), 4 años en la UME, 7 años en Múnich (Alemania) en la agencia NETMA de gestión del Eurofighter y 6 meses de misión en Afganistán.
Como mecánico de avión, ha trabajado y realizado los cursos de mantenimiento de las aeronaves C-101, Aviocar, Phantom, F-18 y Eurofighter. Como oficial de Gestión de Recursos ha trabajado en las áreas de gestión de material, de recursos humanos y de operaciones de defensa aérea basada en tierra de la OTAN.
Investigador de historia, especialmente de Alcalá y de la aeronáutica militar, ha publicado diversos artículos relacionados con la historia de la aviación en Alcalá, habiendo sido ponente en un buen número de conferencias relacionadas con esta temática, así como del patrimonio histórico militar alcalaíno y sobre la Guardia Civil.
Es miembro proponente del Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire y del Espacio (SHYCEA) y también miembro de la Juntas de Gobierno de la Institución de Estudios Complutenses y del Círculo de Contribuyentes de Alcalá de Henares.
Colaborador habitual de la Universidad de Alcalá, de la Sociedad de Condueños, y de las concejalías de cultura, de turismo y de patrimonio del ayuntamiento alcalaíno.
Está casado y tiene dos hijos.
SINOPSIS
BREVE HISTORIA DE LA AERONÁUTICA EN ALCALÁ DE HENARES
La historia aeronáutica de Alcalá comienza en 1900, cuando se toma la primera fotografía aérea en España, desde un globo tripulado por el comandante Pedro Vives, sobre la ciudad complutense.
El primer contacto con la aviación data de 1910, cuando aterriza en Alcalá el primer avión, un Sommer pilotado por Jean Mauvais.
En 1913 se abre el primer campo de vuelo alcalaíno, que fue el segundo aeródromo militar de España, después del de Cuatro Vientos, siendo también la segunda escuela militar de vuelo de la aviación española, llamado Aeródromo del Campo del Ángel, dotado de aviones Farman MF 9.
En dicho aeródromo se formaron varios centenares de pilotos españoles e iberoamericanos, siendo profesores del mismo los aviadores más famosos de la época, como Ríos Angüeso, Barberán, Hidalgo de Cisneros, Haya, Iglesias, García Morato…etc.
En 1934, por razones técnicas, se inicia el traslado al recién inaugurado “Aeródromo Barberán y Collar”, en memoria los dos aviadores, el capitán Barberán y el teniente Collar, (Ambos aviadores habían estado destinados en Alcalá).
Este aeródromo, segundo de los campos de vuelo alcalaínos, va a convertirse en la Escuela de Vuelo y Combate durante la Segunda República, y pionero en España de la enseñanza de vuelo acrobático, vuelo sin visibilidad y manejo de polimotores.
A comienzos de la Guerra Civil va a alojar una unidad aérea internacional, la Escuadrilla Malraux o España, compuesta por voluntarios y mercenarios extranjeros al servicio de los republicanos, y a partir de principios de noviembre del 36 pasa a ser la base principal de la aviación de caza rusa, enviada por la Unión Soviética en ayuda de la República española, siendo un campo de aviación decisivo en las batallas de Madrid, el Jarama, Guadalajara, Brunete (inicio de la caza nocturna en nuestro país), Teruel …etc., junto a sus tres aeródromos satélites, el de Guadalajara, el de Algete (campo XX) y el de Azuqueca (campo X).
Fue bombardeado en multitud de ocasiones por la aviación nacional, y contaba con varios refugios antiaéreos, alguno todavía existe en estado precario de conservación.
Tras la guerra, fue base de algunas unidades del recién creado Ejército del Aire como el Regimiento Mixto nº 1, dotado de aviones Fiat BR 20 y Dornier 17.
Poco después, fue seleccionado para ubicar la Academia General del Aire, pero el proyecto fracasó, llevándose este centro de enseñanza a San Javier (Murcia). Fruto de ese plan se construyó un super hangar que era el prototipo de seis, diseñado por Esteban Terradas y que todavía existe; un gran edificio para albergar el Escuadrón de Alumnos, a la par que se mejoraron mucho las infraestructuras de la base y sus accesos.
Entre 1943 y 1944 se formaron y entrenaron en la Base Aérea de Alcalá las cuarta y quinta Escuadrillas Azules, que combatieron en el centro y sur del frente ruso, apoyando a la Luftwaffe alemana. Los mejores pilotos de caza españoles volvían a volar en Alcalá. La forma de cómo se realizó el entrenamiento de aquellos ases de la aviación española es una historia muy poco conocida y muy curiosa, volando en Alcalá los Me-109, Fiat CR-32 y Bücker 131.
En 1946 nace en esta base la primera unidad militar paracaidista de España, encuadrada en el Ejército del Aire, la 1ª Bandera de Paracaidistas. Entre Alcalá y Alcantarilla hicieron los primeros cursos, prácticas y saltos de paracaidismo estos aviadores, que en 1957 participaron en la guerra de Sidi-Ifni, partiendo de su base alcalaína. Muchas anécdotas e historias podrían narrarse de estos paracaidistas de aviación, que fueron las únicas fuerzas paracaidistas españolas hasta 1953, año en que se crea la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra ubicándose en Alcalá.
También en 1953 se construye la Capilla de la Virgen de Loreto, que era una capilla castrense de campaña, donde se ofrecían servicios religiosos, siendo muy frecuentada por las tripulaciones aéreas y los paracaidistas antes de embarcar en los aviones. Hoy constituye una de las pocas joyas del patrimonio aeronáutico complutense todavía en pie, aunque lamentablemente está en un deplorable estado de conservación, siendo visitada por numeroso público.
La Base siguió funcionando como sede de diversas unidades del Ejército del Aire, especialmente de transporte (1er Regimiento de Transporte) con Ju-52 y DC-3; reconocimiento (Ala 28) con He-111; enlace (99 Escuadrilla) con Cessna O-1E “Bird-Dog” e incluso de helicópteros Sikorsky UH-19B y Hiller OH-23B, hasta que en 1965 se cancela la actividad aérea de vuelos por incompatibilidad con los de la vecina y moderna Base Aérea de Torrejón. A finales de 1969 se cerró definitivamente.
A comienzos de los 70 se cedieron la mayor parte de sus terrenos al Ministerio de Educación, para la construcción de la futura Universidad de Alcalá (UAH); al de Sanidad para el Hospital Universitario Príncipe de Asturias y al de Justicia para la prisión de Alcalá-Meco.
Hoy día, esta superficie donde estuvo ubicado el aeródromo y posterior base aérea alcalaína, pertenece en su mayoría al campus externo de la Universidad de Alcalá, donde se han instalado las facultades de Ciencias.