Los helicópteros tienen algo especial: no necesitan pista, y eso los ha hecho imprescindibles allí donde un avión convencional no podría llegar. En esta zona se reúne una buena representación de esa versatilidad, con el Super Puma y el BO-105 como piezas más modernas, junto a veteranos como el Agusta-Bell 47, el Bell 47G-3 o el Bell 205, que durante años fueron el pan de cada día en rescate, enlace y transporte ligero. No falta tampoco el Alouette III y su hermano menor, el Alouette II, dos clásicos de la aviación ligera francesa muy presentes en nuestras Fuerzas Armadas, ni una rareza que llama bastante la atención por su origen: el ruso Mil Mi-2 Hoplite. Este plano te ayuda a distinguir cada silueta y a situarte antes de acercarte a verlos de cerca.